Los popes de la política de la Capital espectadores de la lucha chileciteña por el poder

Los principales referentes de la política de la capital riojana se han transformado en simple espectadores de la lucha chileciteña por el poder provincial.

El ex intendente de la Capital, Ricardo Quintela, y la diputada provincial Teresita Madera (Capital), como los ministros, secretarios, entre otros funcionarios con domicilio en la capital provincial, miran la lucha en sus barrios y en sus calles.

El gobernador Sergio Casas delegó el poder político y el fuego electoral a tres chileciteños: Griselda Herrera (secretaria general de la Gobernación), Fernando Rejal (ministro de Producción) y Ariel Puy Soria (secretario de Relaciones Institucionales).

Herrera, Rejal y Puy Soria ocupan ese lugar de liderazgo de la tropa casista por la ausencia o la comodidad de los hombres y las mujeres de la Capital.

El libro Los hijos de Facundo de Ariel de la Fuente explica la posición de antaño de Chilecito en los conflictos en la provincia.

Con el aval de Casas, Herrera, Rejal y Puy Soria están autorizados a desnudar de dirigentes al diputado nacional Luis Beder Herrera para que no se presente como candidato a gobernador y mucho menos avance en un acuerdo político con el jefe comunal de la Capital, Alberto Paredes Urquiza,

El trío casista, que viene de las gobernaciones de Ángel Maza y Beder Herrera respectivamente, también deben contrarrestar los pasos agigantados del otro chileciteño, el senador nacional radical Julio Martínez, que se beneficia con la división peronista.

Mientra todo eso sucede, los popes capitalinos del peronismo aplauden la destrucción del partido.